Él estaba en todo. Ya no lo está más.
Él es un compendio de recuerdos perdidos.
Él es un inútil verso ya leído.
Él es la soledad pura.
Él es un whisky sin hielo que no he de volver a beber.
Él es un concierto sin preludio, sin violín, sin piano.
Él estaba en todo, ya no lo está más.
Ya no lo está más.
Él es un compendio de recuerdos perdidos.
Él es un inútil verso ya leído.
Él es la soledad pura.
Él es un whisky sin hielo que no he de volver a beber.
Él es un concierto sin preludio, sin violín, sin piano.
Él estaba en todo, ya no lo está más.
Ya no lo está más.
Pero, algo pasó hoy.
Es que ya no lo quiero, ya no lo extraño, pero hoy a las cinco de la mañana del Lunes, recapitulé entre suspiros...
En esta madrugada, la complicidad me mata.
En esta madrugada, la complicidad me mata.