El domingo por la tarde comienza con un "Quisiera". Esos "quisieras" que me atrapan en minutos de fuertes deseos y terminan en una expectativa que NO se hará realidad.
Para empezar, es raro que sean las 4pm, voltee hacia la izquierda y tu mano no esté abrazando la mia. Y que tus abrazos ya no quieran rodear mi cintura, para dar calor a mi espalda, a mi cuello, a mis senos.
Dónde estás? desapareciste? o acaso seguía con esa costumbre de soñar despierta?
No sé si te ha pasado pero a veces no diferencio la realidad y los sueños. Se me hará difícil aceptar que te esfumaste, porque ya desperté y es hora de continuar con el día gris. Quisiera pues el antes, sentirlo vivo.
Comienza con llevarme a tu cuarto, echarme en tu cama mientras vas mintiendome con algo romántico, agarra mis manos y derrite ese témpano de hielo, disimuladamente sube el volumen de la música, cuya notas caen perfectamente en este cuadro.
Este Quisiera te involucra a ti, a tu cuerpo que desnudo con palabras. Y al recuerdo que llevo conmigo, de todos esos poemas escritos en tu espalda, tatuajes de la mente, porque tu no te sales, eres permanente, un recuerdo constante.
No te vayas! Y si te vas, llévame contigo. Partamos rápido y sin regreso. Dónde estás?
Prefiero pensar que me dejaste por que ya no me querías, antes que asimilar que fallaron los frenos de tu auto y me dejaste sin oportunidad de despedirme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario